El santo Rosario
La belleza suprema de la mujer.
Enemiga incansable de la serpiente antigua.
Puerta del cielo.

Ministros del Altísimo, predicadores de la verdad, clarines del Evangelio: permítanme presentarles la rosa blanca de este librito para hacer entrar en su corazón y en su boca las verdades expuestas en él sencillamente y sin artificio.













